PARROQUIA SAN PABLO

Desde el año 1967, y hasta mediados de 1969 las celebraciones dominicales se realizaban en galpones que estaban ubicados: primero en Estanislao Zeballos al 600 y luego en calle Echagüe al 6700.
Pero el 8 de Diciembre de 1968, con la presencia de Monseñor Vicente Zazpe, se coloca la Piedra Fundamental en calle Castelli al 600. Y el 5 de Octubre de 1969 se inaugura parte del complejo parroquial.
Las obras seguirían en marcha y es así que tres años más tarde, en 1972, se concluye el Jardín de Infantes N° 227 “San Pablo” que cobijaría a todos los niños de la zona. La Capilla del Santísimo Sacramento se inaugura en 1976 junto a Monseñor Zazpe.
El complejo parroquial está compuesto además de la capilla, del Jardín de Infantes equipado con cocina, Sede Scout y Guía. Las últimas obras de ampliación y remodelación fueron bendecidas por el Arzobispo Edgardo Storni en diciembre de 1987.

MONSEÑOR FASOLINO

Nació en Buenos Aires el 3 de Enero de 1887 y comenzó sus estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de la Capital Federal para terminarlos en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde obtuvo los títulos de Doctor en Derecho Canónico, Filosofía y Sagrada Escritura. En 1909 de ordenó en la Ciudad Eterna y regresó a la Argentina.

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Desempeñó importantes funciones como Profesor de Estudios, y Director y Consejero de Centros de Juventudes Católicas, de entidades de estudiantes, además de ejercer se ministerió en diversas parroquias. Fue designado Cura Rector de la vieja parroquia de Balvanera, donde más tiempo ejerció su apostolado.El 20 de agosto de 1932, Pío XI lo nombra segundo obispo diocesano de la Sede Santafesina, sucediendo al 1° Obispo de Santa Fe, Monseñor Agustín Boneo. Más tarde, al elevarse a Arquidiócesis, fue promovido automáticamente a Arzobispo siendo, por lo tanto, el primero. Y en Junio de 1967 se embarca a Roma para recibir la designación de Cardenal de la Santa Iglesia Romana, convocado por el Sumo Pontífice Paulo VI. Destacando que nuestra provincia tuvo tres Cardenales: Monseñor Caggiano (Coronda), Monseñor Copello y Monseñor Fasolino. Fallece el 14 de agosto de1969.

MONSEÑOR VICENTE ZAZPE

COLABORACIÓN ESPECIAL: PBRO. EDGAR G. STOFFEL.

El 15 de febrero de 1920 nacía en el seno del matrimonio que habían formado Miguel Zazpe y Rosario Zarategui, el niño Vicente que con el tiempo sería Pastor del pueblo de Dios peregrino en Santa Fe, “vox clamantis in deserto”, “voz de los sin voz”.
Militante de aquella fogosa Acción Católica de los años ‘40, estudiante del Nacional de Buenos Aires y de la Facultad de Medicina, en 1942 decidió su ingreso  al Seminario de Villa Devoto donde se forjó su corazón profundamente sacerdotal.
Ordenado sacerdote en 1948, tuvo como maestro pastoral al Pbro. Carboni, para luego ser Párroco de Nuestra Señora de Lourdes y de Luján Porteño, a la vez que se desempañaba asesorando al laicado juvenil.

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A la izq. Monseñor Zazpe, y a la derecha Monseñor Storni, quien ocupó su lugar luego de fallecer el primero, en 1984.

Al crearse la Diócesis de Rafaela en 1961, fue designado su primer Obispo y de esta manera, él que estaba acostumbrado a caminar las calles de Buenos Aires se internó por los caminos polvorientos del corazón de la “Pampa Gringa”.
Partícipe del Concilio Vaticano, que vivió intensamente y a cuya aplicación se abocó, en 1969 es nombrado Arzobispo Coadjunto de Santa Fe con derecho a sucesión, por lo cual a la muerte de Mons. Fasolino en ese mismo año se hace cargo de la Arquidiócesis de Santa Fe a la que habría de guiar hasta su muerte, acaecida el 24 de enero de 1984.
Algún día se escribirá la historia de la obra evangelizadora de Mons. Vicente Zazpe, a quien le tocó vivir momentos críticos en la vida de la Iglesia y la noche oscura generada por la violencia homicida y de signos diversos que enlutó a nuestro país, pero que podemos sintetizar en las palabras que fueron escritas en su tumba: PREDICO LA RESURRECCION DE JESUCRISTO, LA CELEBRO EN LOS SANTOS MISTERIOS, LA VIVIÓ EN SU ENTREGA PASTORAL.
De Mons. Zazpe nos quedan sus alocuciones dominicales, sus visitas a los más diversos ambientes religiosos y sociales, pero sobre todo, la fineza de su intensa vida espiritual, marcada por la oración  y la penitencia, lo cual explica que un cuerpo frágil haya podido llevar adelante tarea tan agotadora por el Reino de los Cielos.

NUESTRA SEÑORA DE LOS MILAGROS

El 9 de Mayo de 1636, Santa Fe iniciaba un nuevo día en el sitio elegido por su fundador, Juan de Garay. Como todas las mañanas concluían las misas y los santafesinos se dirigían rumbo a sus labores cotidianas.
El Padre Pedro de Helguera, rector del incipiente colegio que ya funcionaba junto al templo, levantó su vista para contemplar el cuadro con la imagen de la Virgen Inmaculada, y fortalecer su espíritu.
En la imagen de la Virgen se deslizaban algunas gotas de agua, pero pensó que se trataba de la humedad ambiente. Se aproximó para contemplar mejor la pintura y verificó que de la mitad de la pintura hacia abajo, aproximadamente desde la cintura de la imagen, brotaban gotas de agua, serpenteaban por la superficie del cuadro y finalmente goteaban mojando la mesa del altar. El Padre Helgueta humedeció un paño con aquel líquido y comprobó que continuaba brotando como un milagroso manantial.

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Izquierda: reproducción del cuadro de Nuestra Señora de los Milagros. Derecha: El gran cuadro pintado en 1919 por J. Cingolani, que recuerda el suceso del 9 de Mayo de 1636. Gentileza Prof. Beatriz Escudero.

Rápidamente se llamó a las autoridades de la ciudad y otros vecinos destacados, junto con el escribano del Rey, Don Juan López de Mendoza, quien comprobó personalmente todo cuanto le habían anticipado y asentó el suceso en actas.
Se trajeron algodones para intentar secar la pintura, pero volvía a brotar agua una y otra vez. Los algodones fueron repartidos entre los numerosos fieles presentes. Entonces se ordenó el repique de las campanas para convocar a todos los que aún podrían permanecer ajenos.
Algo más de una hora después de su descubrimiento el sudor milagroso cesaba tan misteriosamente como había aparecido, dejando el recuerdo emocionado y el privilegio de haber sido testigos de un signo divino.
En las semanas, meses y años posteriores el milagro del 9 de Mayo se renovó a través de numerosas curaciones de enfermos graves, que sanaron al encomendarse a la Virgen o al solo contacto con alguno de los algodones tocados por el sudor.
En diciembre del mismo año, las autoridades de la diócesis de Buenos Aires, de la que dependía Santa Fe, reconocían el suceso como un auténtico “milagro”. Así, el sudor de la virgen se constituiría en el único acontecimiento de la historia religiosa santafesina en recibir tal calificación por parte de la Iglesia.
Entre 1767 y 1862 el culto de la Virgen de los Milagros se ve afectado por la expulsión de los Padres Jesuitas, permaneciendo el templo cerrado, y la imagen fue trasladada a la Catedral donde ocupó un sitio de escasa relevancia.
 Con el regreso de la Compañía de Jesús en 1862, y la reapertura del templo y el Colegio – bajo el nombre de la Inmaculada Concepción – la imagen retorna a manos de sus poseedores originales y recobra su arraigo popular.
El 9 de Mayo de 1936, al cumplirse los 300 años del milagro, la ciudad se movilizó hasta la plaza 25 de Mayo, donde miles de santafesinos y peregrinos de distintos puntos del país y países vecinos presenciaron el cuadro de la Virgen y la coronación en medio de una cerrada ovación. Una cuadrilla de aviones rendía su homenaje desde el aire y los edificios públicos cercanos encendían sus luces.
Hoy, como ayer, la Virgen de los Milagros acompaña la vida, los sufrimientos y las esperanzas de la comunidad santafesina. Su imagen nació en nuestra tierra y es auténticamente santafesina.

CONVENTO DE SAN FRANCISCO

Hecho realidad el traslado de Santa Fe la Vieja en 1660, la nueva iglesia de San Francisco fue una precaria construcción de barro y paja ubicada, al igual que en la antigua ciudad, a una cuadra al sur de la Plaza Mayor.

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1903 – Aspecto exterior del Convento de San Francisco, cuando aún conservaba su cerca perimetral.

La edificación actual se comenzó a levantar en 1673, y los trabajos se dieron por concluidos en 1688, aunque se continuaron las obras de los claustros.
El templo mantuvo su aspecto original hasta fines del siglo XIX, ya en 1918 se le agregó una nueva fachada cerrando el atrio semicubierto con una pantalla que pretendía dar un toque “italiano” al exterior. En 1938, durante el gobierno de Manuel de Iriondo (1937-1941) se ordena desde el gobierno provincial la sistematización del área inmediata a San Francisco, dentro del proyecto del Parque del Sur, respetando las modificaciones que presentaba la fachada.
En 1942 se lo declara Monumento Histórico Nacional, y entre 1949 y 1952 se realiza una segunda restauración, en la cual se reconstruye el ala norte del convento para instalar el museo.

IGLESIA NTRA. SRA. DE LOS MILAGROS

La Iglesia de Nuestra Señora de los Milagros, ubicada al lado del Colegio Inmaculada, en la esquina de San Martín y Gral. López y frente a la Plaza de la Casa de Gobierno, es la única construcción en pie que testimonia la presencia de la Orden Jesuítica en nuestra ciudad antes de su expulsión en 1767. Los primeros trabajos para levantar el edificio tuvieron lugar en 1697 y se finalizaron en el 1700.

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Izquierda: foto de principio de siglo, cuando a su lado se construía el 2° piso de Inmaculada (entre 1905 y 1912).
Derecha: foto actual (1998) con el edificio prácticamente en las mismas condiciones. Foto Rodolfo Di Terlizzi.

En sus inicios existía una torre que flanqueaba la fachada por el norte, que se derrumbó en 1714; y posteriormente se construyó la torre que se observa en la actualidad, inaugurada en 1755.     
Entre 1925 y 1936 la Iglesia sufrió importantísimas modificaciones que alteraron la obra, de cualquier manera no impiden decir que es el más claro ejemplo de la arquitectura colonial de Santa Fe.
Entre los adornos que se destacan de esta Iglesia podemos mencionar los confesionarios tallados en madera por los indígenas y el lienzo con la imagen de Ntra. Sra. de los Milagros pintado en 1633, cuando todavía funcionaba en Cayastá.
Esta obra de los jesuitas fue declarada Monumento Histórico Nacional, mediante un decreto del Poder Ejecutivo Nacional en 1942 con el N° 112.765.

CATEDRAL NUEVA DE SANTA FE (1° de Mayo, frente a la Plaza San Martín)

En 1897 ante la posibilidad de creación del Obispado de Santa Fe, gestionada por el gobierno nacional,  el entonces Obispo del Litoral, Dr. J.M. Gelabert, toma la decisión de construir una nueva catedral que reemplazara a la Iglesia Matriz.
Así fue que un año después, el Arq. Juan Bautista Arnaldi, ganó con su proyecto el concurso. Pero las obras se retrasarían ya que la obra se realizaría en el mismo lugar que ocupaba la Iglesia Matriz, pero el emprendimiento del Gobernador Luciano Leiva (1892-1896), de trasladar el Centro Cívico a Plaza San Martín, hizo cambiar los planes.
Entonces se compró el terreno con salidas a calles 1° de Mayo y calle 4 de Enero, entre 1° Junta y Tucumán, y se colocó la piedra fundacional el 17 de Enero de 1897. La construcción se fue realizando a un ritmo muy lento, dada la complejidad y magnitud de los trabajos.
Con ritmo irregular se continuó hasta 1930, año que se detuvo totalmente. Se resolvió culminar una parte del proyecto original, comprendido por el presbiterio, para poder alojar al templo parroquial  Iglesia Sagrado Corazón de Jesús, sobre calle 4 de Enero, y quedando abandonado el sector de calle 1° de Mayo.
Con un proyecto de la Dirección de Planeamiento de la Provincia, y mediante un convenio con el Arzobispado de Santa Fe, se recuperó la construcción que quedaba a medio terminar y se lo habilitó como un anfiteatro al aire libre, donde se brindan distintos espectáculos culturales desde 1993.

PALACIO DEL ARZOBISPADO DE SANTA FE

Está ubicado en calle Gral. López y San Gerónimo, terreno que hasta fines del siglo pasado fue ocupado por la casa del Obispo José María Gelabert y Crespo hasta su muerte el 23 de noviembre de 1897. En la década del ‘80 se demuele la vivienda para dar lugar a un edificio de dos niveles con ingreso por la esquina en diagonal a la Plaza de Mayo.
Allí funcionó el Banco Nacional hasta 1891, siendo luego residencia de la familia Silva.
Ya entrado el siglo actual, más precisamente en 1940, y al resultar no aptas para las necesidades del Arzobispado de Santa Fe, se efectúa la demolición de la casona para dar a luz el edificio que actualmente podemos observar. La construcción se inició el 14 de marzo de 1941 y concluyeron el 19 de enero de 1943.

LA IGLESIA MATRIZ – CATEDRAL METROPOLITANA

Su advocación es de “Todos los Santos” que le diera Juan de Garay, como consta en el acta capitular. Al parecer, su construcción comenzó inmediatamente fundada la ciudad, en el sitio viejo, pero se encaró su edificación sólida en 1590 a pedido del P. Felipe Arias de Mansilla. Trasladada la ciudad a su actual emplazamiento, se construyó una capilla en 1661 resolviéndose cuatro años más tarde encarar la edificación de un templo acorde con la importancia de una Iglesia Mayor.

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1998 – La Iglesia Matriz en la actualidad. Foto Rodolfo Di Terlizzi.

El edificio fue terminado a mediados del siglo XVII, pero su actual estructura data de 1834, restaurada por el cura vicario Dr. José de Amenábar, y finalizada en 1845 con la ayuda del Brigadier López. Allí fueron sepultados Amenábar, Monseñor Gelabert y Simón de Iriondo. Está ubicado en la intersección de las calles Gral. López y San Gerónimo, ochava noreste, frente a la Plaza de Mayo.
Entre las obras artísticas que se pueden encontrar en su interior se destacan un Cristo de mármol del escultor francés Pigalle, que le regalara Juan Manuel de Rosas al Brigadier General Estanislao López, que a su vez la donó a la Iglesia.
También podemos citar un óleo antiguo que representa a San Pedro y otro a San Gerónimo, que datan de la primera fundación de la ciudad, además de la Cruz de la Vera Cruz y la Dolorosa.  Fue declarada Monumento el 4 de febrero de 1942.

LA IGLESIA SANTO DOMINGO

Su primer emplazamiento fue en Santa Fe la Vieja en el año 1600 con el traslado de la ciudad ocupó el mismo lugar que en la anterior. En 1670 se concluyó un pequeño templo luego destruído por un incendio, a principios del siglo XVIII se construyó otro templo sumamente precario. En 1805 se coloca la piedra Basal del actual Iglesia y Convento, tras varias interrupciones en 1890 con la dirección del Arq. Juan Arnaldi se reanuda hasta concluir en 1905. La imagen mas venerada es la del “Niño Jesús que lloró”, imagen que el 8 de octubre de 1908 vertió lágrimas. En sus celdas se alojó el Gral. Belgrano cuando iba rumbo al Paraguay entre el 2 y el 8 de octubre de 1810. En el templo están enterrados Francisco Candioti, Gregoria Pérez de Denis, los Gobernadores Domingo Cullen y su hijo Patricio y los padres del Brigadier Estanislao López

IGLESIA “VIRGEN DE LA MERCED”

La primer referencia de la instalación de un templo mercedario en Santa Fe se realiza en 1616, mediante una carta de Hernandarias (gobernador del Río de la Plata) con fecha 18 de julio de ese mismo año.
El antiguo Convento de los Mercedarios estuvo ubicado sobre la actual calle 9 de Julio, llamada en esa época de la Merced, por estar, sobre la misma, el convento. El solar comprendía Iglesia, claustro y cementerio.
Es destacable la veneración del pueblo santafesino a la Virgen de la Merced, que actuaba como mediadora para la extinción de las plagas de langosta que asolaban la región, destruyendo los cultivos de legumbres, frutas y trigo.
La celebración de la Natividad de la Virgen, el 8 de septiembre, fecha coincidente con la festividad de Nuetra Señora de La Merced, figuraba entre las más importantes, como Semana Santa, Corpus, San Gerónimo, San Roque, y era solventada por el Cabildo y los donativos particulares.
Durante varios años fue venerada la imagen de la Merced en la iglesia del Convento de la calle 9 de Julio, hasta que el 27 de marzo de 1767 son expulsados los jesuitas del territorio español. Este hecho hizo que, tiempo más tarde, los Padres Mercedarios realizaran gestiones para ocupar el solar perteneciente a los Jesuitas expulsados, ubicado sobre calle San Martín entre Gral. López y 3 de Febrero.
En 1793 toman posesión del Colegio y dos años más tarde les es concedida la Real Cédula, entregando su viejo convento, al Cabildo, a cambio del Colegio e Iglesia a los que traspasaron los nombres de Convento de San Agustín e Iglesia de Nuestra Señora de la Merced.
La imagen de la Virgen fue colocada en el lugar que hasta ese momento ocupaba el óleo de Nuestra Señora de los Milagros. Por esta razón en las antiguas y tradicionales familias santafesinas se la tituló a esta iglesia como “de la Merced”.
En 1862 los Padres Jesuitas retornan para hacerse cargo de sus antiguos bienes, permitiendo que la Virgen de la Merced continúe venerándose en el templo. Pero en 1936, con motivo de la coronación del cuadro de Nuestra Señora de los Milagros, los Jesuitas trasladaron la imagen de la Merced al altar de la nave lateral sur.
Hasta que en 1951 el entonces Arzobispo de Santa Fe, Monseñor Nicolás Fasolino, convoca a una reunión para dotar de una parroquia al sector oeste de la ciudad. Así comienzan los encuentros presididos por Fasolino y Edelmiro Gasparotto, como Asesor provisorio, para concretar dicha obra.
El 16 de septiembre del ‘51 se procede a la bendición de la piedra fundamental en los terrenos de Av. Freyre y Moreno, realizándose la inauguración del templo provisorio el 4 de enero de 1953. El padre Gasparotto asume la dirección de la parroquia en febrero de 1958 y es el encargado de iniciar las obras de construcción del templo definitivo que se culminan el 24 de septiembre de 1969; cuatro días más tarde se recibe y entroniza la estatua de la Virgen que se encontraba en el templo “Nuestra Señora de los Milagros”.

PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE LUJAN

Cuando los Padres Misioneros Oblatos de María Inmaculada arribaron a Buenos Aires no dejaron pasar mucho tiempo antes de recorrer el interior del país. Camino al noroeste santafesino y el Chaco, en las excursiones que realizaban todos los meses, tenían que hacer un alto para descansar en nuestra ciudad.

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Surge entonces la idea del Padre Alvaro Vega, para simplificar tan largo viaje, de fundar una misión en Santa Fe, es así que se reúne con el arzobispo Nicolás Fasolino para solicitar su permiso. Tras conversar con el señor Juan Mayoraz, dueño de un loteo, se ofrecieron unas parcelas de terreno en la zona norte de la ciudad, y allí se levantaría la nueva parroquia.
La congregación llegó el 20 de enero de 1945 y comenzaron sus trabajos en un galpón alquilado, donde funcionaría provisoriamente la capilla y viviendas de los párrocos. Se decide elegir nuevos terrenos para edificar el templo, sobre Av. Aristóbulo del Valle esquina Gorostiaga, que era la única calle con pavimento, tranvía y ómnibus. Hoy se mantiene en la misma ubicación.
Junto a la parro-quia, el Padre Daniel Franco comienza a dictar clases, en un pequeño salón,a un grupo reducido de niños; y más tarde se toma la resolución de construir un edificio de dos plantas sobre la calle Rivadavia, que cuenta con biblioteca, aulas,dirección
 y vice-dirección, baños, escuela primaria y jardín de infantes y un amplio gimnasio. En la actualidad la Parroquia de Luján nuclea una importante comunidad católica.

III CONGRESO EUCARÍSTICO – 1940

El miércoles 9 de Octubre sale de la estación de ferrocarril de Córdoba la peregrinación organizada por la Acción Católica, y se reúne en Rosario con las filas provenientes de Buenos Aires para llegar a Santa Fe, donde se realizaría el III Congreso Eucarístico.
Durante tan importante acontecimiento para la Iglesia Católica, los días 10 al 13 de Octubre se suspenden las clases en los colegios secundarios.

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Preparativos del Congreso Eucarístico de 1940.

Unos días antes, el 06 de Octubre, se realiza una misa en Plaza de Mayo para estudiantes universitarios y secundarios en adhesión al III Congreso Eucarístico.
Con motivo de la festividad de San Miguel Arcángel, el domingo 29 de septiembre, entre los actos realizados se destaca la Gran Comunión General de Niños de todas las parroquias. Se calcula una concurrencia de 50.000 personas, acto que también se realizó en adhesión al Congreso.
El III Congreso Eucarístico tuvo lugar en la zona del Puente Colgante (Parque Oroño) desde el Jueves 10 al Domingo 13 de Octubre de 1940, donde se construyó un gigantesco altar.
Entre las personalidades que vinieron a Santa Fe, estaban el Arzobispo de Buenos Aires y 1° Cardenal argentino Monseñor Santiago Luis Copello; Arzobispo de San Juan: Monseñor Audino Rodríguez y Olmos; Arzobispo de Córdoba: Monseñor Fermín Laffite; Arzobispo de Paraná: Monseñor Zenobio Guilland; Arzobispo de Montevideo: Monseñor Juan Francisco Aragone; Arzobispo de La Plata: Monseñor Juan Chimento; Arzobispo de Salta: Monseñor Roberto Tavella; entre otros importantes miembros de la grey católica nacional e internacional.

IMAGEN DE LA INMACULADA DE GARAY (Convento de San Francisco 1615)

La imagen estaba en la casa del fundador de Santa Fe, Don Juan de Garay, de la ciudad de Santa Fe, que fue después el domicilio del Gobernador Hernando Arias de Saavedra y su Sra. esposa Doña Gerónima, hija del fundador. En dicha casa se la veneraba en un oratorio privado donde les celebraba Misa todos los días un sacerdote religioso franciscano.
No se ha podido aún establecer el año y fecha de llegada a Santa Fe, ni por dónde vino, si por Asunción o por el río Paraná. Lo único que podemos decir que es talla española y del siglo de los más insignes tallistas. Lo que si po-demos aseverar eque por los años 1615 ya se veneraba en Santa Fe, y quizás antes.  

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En 1619, el acusador y terrible enemigo de Hernandarias, Juan Cardozo Pauda dice: “Tiene oratorio privado con una imagen de la Pura y Limpia Concepción con diadema de plata de un costo de diez mil duros” (archivo de Buenos Aires).
En el archivo del Cabildo de Santa Fe de 1622 hay una resolución que dice: “El día 8 de diciembre para la fiesta de la Purísima habrá cañas pero no habrá toros por falta de dinero”.
El testamento de Gerónima, hija de Garay, del 5 de octubre de 1642 dice: “La Imagen de la Pura y Limpia que tengo en mi oratorio quiero que pase a la Iglesia de N. S. San Francisco”.
Desde hace años, cada 8 de Diciembre, la imagen es sacada por única vez en el año desde el Convento de San Francisco, para luego recorrer la zona aledaña en una grandiosa procesión.

1879 – 1998

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Foto Sup.: Aspecto de la Iglesia Matriz en 1879, en  la  esquina  de Gral. López  (ex 23 de Diciembre ) y San Gerónimo. A  la  izq. un comercio  de la  época  donde hoy se  encuentran  los Tribunales. Foto Inf.: Reproduce la misma esquina con
todos los cambios de más de un siglo de progreso.

PARROQUIA SAN CAYETANO

Situada en el barrio Guadalupe Oeste, en sus orígenes pertenecía a la Parroquia de Guadalupe, hasta que en la década del 70, debido al crecimiento de la ciudad hacia el norte y la llegada de migrantes del norte provincial y de Chaco y Formosa, se decidió su creación.

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Desde tiempo atrás venía trabajándose apostólicamente y la comunidad surgida de estos esfuerzos había sido puesta por Mons. Fasolino bajo la protección   de   San  Cayetano y el cuidado pastoral del Pbro. Victorio Di Salvatore y las Hermanas Auxiliares Parroquiales.También actuaron al frente de la misma los Pbros. Alberga y Vietti y como ayudante el Pbro. Dalla Fontana, hasta que en el año 1986 se hizo cargo de la misma el Pbro. Edgar Gabriel Stoffel.
Además de las tareas propias de una Parroquia, San Cayetano ha debido afrontar la evangelización de los migrantes norteños ya que los primeros asentamientos se dieron en esa zona y desde la década del ‘80 se ha convertido en un lugar de culto masivo.
No sólo los días 7 de agosto, festividad de San Cayetano, sino cada día 7 del mes se congrega en el lugar una multitud que se acerca a pedir o a agradecer la Paz, el Pan y el Trabajo para lo cual la comunidad parroquial ha implementado un proyecto pastoral que se corresponda con la búsqueda de los devotos.

IGLESIA SAN JOSE DE LOS PADRES AGUSTINOS RECOLETOS

En la década del ‘20 llegan los padres Agustinos a nuestra ciudad y se les otorga, por parte del Obispado, un franja de terreno frente a la Plaza Constituyentes; más exactamente en calle Santiago del Estero 3048.
En 1929 inician los trabajos para la construcción del templo y la casa parroquial. Una ampliación llevada a cabo por el arquitecto León Lamouret, en el año 1942, cambia sustancialmente el estilo arquitectónico del templo. Pero se conservó, del proyecto original, la cúpula y el presbiterio.

Al igual que en otros capítulos, tampoco aquí pudimos incluir toda la información que hubiéramos ansiado, acerca de algunas parroquias y sus respectivos párrocos, por una estricta razón de diagramación y espacios. Esto nos motiva a pedir las disculpas del caso.